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La Leyenda Del Uritorco

Cerro Uritorco  

Cuenta la leyenda, que vivía, hace muchos siglos, una tribu de los comechingones, llamada Timbres. Su cacique, pacifico pero temido por su fuerza, desposase con un india, con quien se profesaban un entrañable amor. De ellos nacieron dos niñas mellizas, y luego otros hijos que vinieron a dar más felicidad a su vida de paz y trabajo. Envidioso de tanta felicidad, un cacique de otra tribu vecina pretendió robar la esposa del Thimbu. Enterado éste, se trabó en ruda lucha; pero quiso el destino que el demonio se posase sobre el brazo del indio ladrón y diese muerte al jefe Thimbu. Lucho luego con la amante esposa para poseerla, pero ésta para no traicionar a su marido muerto, se transformó en agua y comenzó a correr entre cerros y valles.

El cacique Thimbu, muerto, es Utiroco, y quedó tendido mirando al cielo para siempre. Observando el cerro, veremos su semejanza con el perfil de un hombre yaciente. Y su compañera transformada en agua cristalina, entre cerro y quebradas, es el Río Calabalumba. Las hijas mellizas de este fiel matrimonio son Las Gemelas que nunca se alejaron de sus padres muertos. Uritorco, transformado en el actual cerro, siguió protegiendo a su pueblo; y a la verdad que su mole granítica, protege a la zona de tempestades y ventiscas. Calabalumba sirvió para refresco y alegría de su tribu, que siguió viviendo en sus riberas. Todo el Uritorco derrama sus aguas en él; tempestuoso en épocas de lluvias, oradó la piedra formando cavernas y refugios para su gente y, manso en épocas de sequía, trajo fecundidad para sus cultivos.  Dicen los turistas que en él se bañan, que notan que sus aguas acarician y producen una sensación de infinita paz.  

 

Cerro Uritorco

 

Cerro Uritorco 2  

Nos cuenta que viril Cerro fue un joven indio enamorado de la bella hija de un hechicero, que se convirtió en una satánica figura para perseguir el amor maldecido de Uritorco y Calabalumba.  Huyeron, fugitivos y acosados por el negro demonio de muerte, hasta que alcanzados por el Uturunco, se transformaron ambos… El, en el magnifico Cerro y Ella, en ese río de lagrimas que brota de su pecho de piedra. Pero el hechizo de ese amor perduró en conjuro para siempre. Por eso es que, el que contempla el Cerro queda embuido de ese halito de amor que irradia, hermoso y raro, sus camaleónicas tonalidades embriagan los sentidos y mareados de sensaciones, solo deseamos su presencia eterna en nuestra retina y el nunca acabar de mirarlo. Los que nacimos bajo la protección de su magnética influencia o aquellos que como turistas se plantaron asombrados por primera vez a la vista de su secular figura pétrea, jamás retrotraerse a su atracción que emana bienestar. Al Uritorco lo serpentea un camino que posibilita una vibrante emoción sobre los precipicios.  

 

El Comienzo  

Antes de la conquista de América, que concluyó con la muerte de casi todos los aborígenes y el robo de sus pertenencias, el Cerro Uritorco era considerado sagrado por los indígenas de la época.  La tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban los cielos, atribuyendo ente fenómeno a los espíritus de los muertos milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto mas grande era la luz, mayor energía demostraba tener el espíritu visitante. Los grupos aborígenes consideraron al Cerro Uritorco un centro de convocatoria energético y religioso donde se tuvieron lugar los rituales de acuerdo a sus calendarios, como la mayoría de las civilizaciones indígenas de todo el continente Americano. En cuanto a los indígenas de la zona, en este punto destacamos que realizaban bailes tomados de las manos y entonaban cantos llamados mantras (cantos especiales para llamar a entidades astrales).  De acuerdo a estudios de expertos se puede determinar que los morteros que están en diferentes zonas cercanas al Uritorco, fabricados por los indígenas, eran empleados en rituales mágicos y sagrados, y con el uso de estos pozos en las piedras podían ver diferentes constelaciones, se ha determinado que en la parte inferior de los morteros estaba representado el cosmos con sus campos de fuerza.  De acuerdo a la historia narrativa es posible afirmar que los indígenas de esas zonas podían ver hombres que caminaban, algunos sin tocar el suelo, por las sierras y desaparecer de forma imprevista, seres que tal vez venían de la profundidad del planeta o de planetas vecinos, es mas aceptada la versión que estos entes divinos provenían del interior de la tierra, tal vez desde una población intraterrena llamada ERKS.


Etiquetas de Artículo: #cerro uritorco #leyenda del cerro uritorco #mitos del cerro uritorco
1 comentario
  • Marina C. C.A. le gusta esto
  • Miradas al Uritorco
    Miradas al Uritorco Ariel, gracias por compartir, ahí le agregamos una foto y lo destacamos porque vale la pena!!!
    11 de septiembre de 2012