Turismo ET: los mejores lugares de Argentina para avistar OVNIS

Córdoba, Salta y Entre Ríos son algunas de las provincias más visitadas por los ‘cazadores de ovnis’. Un recorrido por los zonas favoritas de los ufólogos, a través de los relatos de testigos.

"La verdad está afuera" (The truth is out there, en inglés) rezaba la presentación de la serie de TV The X File que, durante la década del  '90, marcó no solo un era en la televisión sino que además generó innumerables shows con basamento en lo paranormal.

Si bien no fue la serie la responsable de los avistajes de OVNIs en el planeta, ya que este fenómeno se produjo décadas atrás, durante los comienzos de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la ex URSS, cuando el pueblo norteamericano comenzó a denunciar -en medio de la paranoia de un conflicto nuclear latente- raras apariciones en su backyard (jardín del fondo).

De hecho, Edgar Mitchell, ex astronauta y sexto hombre en caminar sobre la superficie de la Luna, comentó en un polémico reportaje a Mirror que los aliens visitaban el planeta Tierra con un fin pacifista, para evitar la colisión atómica en un mundo bipolar: "Mi propia experiencia, y mis conversaciones con la gente, han dejado claro que los extraterrestres vinieron para tratar de evitar que fuéramos a una guerra nuclear contra Rusia y a ayudar a crear paz en la Tierra".

Hubo dos eventos muy conocidos durante esa época que marcaron un hito: El 10 de julio de 1947, en el desierto de Nuevo México, se informó que un platillo volador se había estrellado en lo que se conoció como "El caso Roswell", aunque al otro día la Fuerza Aérea de EEUU aseguró que había sido un globo atmosférico. Cinco años después, el 12 de julio, una flotilla de ovnis sobrevoló la Casa Blanca y generó un nivel de histeria social sólo superado por Orson Welles y su puesta en escena radial de La Guerra de los Mundos (H.G. Wells), en 1938, que produjo suicidios en masa.

Los puntos calientes de Argentina

El Triángulo de Fuerza

El primer encuentro reportado en Argentina se produjo la noche del 3 de julio 1965, cuando personal militar de las bases antárticas argentinas de Orcadas y Decepción denunciaron un objeto no identificado que irradiaba colores verdes, rojos y amarillos. Tres días después, la Marina difundió un comunicado oficial donde confirma la observación, pero no llegaba a conclusiones sobre qué podría haber sido.

El 3 de julio de 1960, atardecía en Yacanto, en Traslasierras, cuando el entonces capitán Luis Niotti observó y fotografió un objeto cónico, flotante, que a los pocos segundos se alejó a velocidad luz. El registro es considerado como la primera fotografía de un OVNI en el país, aunque un informe de la época de Aeronáutica aseguró que "la sombra podría atribuirse a la sensibilización de la película fotográfica por influencia de radiaciones no comprendidas en el espectro luminoso y de naturaleza desconocida".

Sin dudas, el periodista José de Zer, convirtió al Cerro Uritorco, ubicado en Capilla del Monte, en el centro neurálgico del avistaje de ovnis, cuando en la década del '80 realizó una serie de notas del estilo aventura para Nuevediario. Lo que de Zer nunca dijo es que el famoso aterrizaje del plato volador se produjo en otro cerro, Del Pajarillo, en enero de 1986, a varios minutos de distancia del primero, donde todavía se puede apreciar una aureola en la vegetación.

Capilla es la punta de la zona conocida como el Triángulo de Fuerza, que tiene sus otros vértices en la Laguna de Mar Chiquita y en Merlo, San Luis, e incluye a la sierra de los Comechingones, un gran campo magnético, donde esta población originaria pereció -en Ongamira- ante los conquistadores y que es uno de los lugares con mayor material fotográfico, apócrifo o no.

Una de las leyendas más conocidas es la de la ciudad Intraterrena de Erks, que tendría una entrada metafísica en algún lugar del Uritorco, un ingreso hacia otra dimensión, pero que se realiza solo de manera espiritual, y que se conectaría, mediante túneles, con los otros epicentros energéticos más importantes del globo: Shambala (Tíbet), Asgar (Rusia), Tula (México), los Pirineos (entre Francia y España), Ghiza (Egipto); el monte Pérsico y Miztitlan -la ciudad de los Hombres Sabios- frente al Machu Picchu, en Perú.

La sumatorio de avistamientos junto al folklore local sobre seres incoropóreos convirtió en Capilla del Monte en un paraje elegido tanto por lo fanáticos del fenómeno OVNI como de lo espiritual y lo New Age. En sus alrededores florecieron negocios orientados solo hacia estas temáticas, centros de meditación, comunidades sectarias y, por supuesto, muchos charlatanes.

FUENTE: INFOBAE